Contabilidad de coberturas, una oportunidad para hacer un diagnosticos

38028587-6a82-46da-b5b5-cde516dfbb76

Hoy en día se evidencia cómo las empresas del sector productivo del país han incursionado en la constitución de instrumentos financieros, en específico de derivados financieros, para cubrir los riesgos asociados a variaciones en las tasas de cambio y en los precios de las materias primas.
Un ejemplo común son las operaciones forward sobre la tasa de cambio. Este tipo de derivados establece una compra o venta de divisas en el futuro con base en un precio pactado, y responde a la necesidad que tienen las empresas de efectuar operaciones con divisas en el desarrollo de sus negocios.
Es lo que ocurre con las exportaciones y/o importaciones, en las que se crea un contrato forward que fija un valor por el que se realizará la compra o la venta de la moneda requerida, y permite a la empresa cubrirse frente a variaciones adversas sobre la tasa de cambio. Otra situación similar sucede con las materias primas, sobre las cuales las empresas realizan contratos de futuros o contratos de opción. El objetivo de este tipo de derivados financieros también es realizar una cobertura ante cambios en los precios.
La implementación de las normas internacionales no es ajena a las necesidades y riesgos del negocio. La cobertura contable enmarcada en la NIIF 9 y NIC 39 es una alternativa de registro que busca reflejar en los estados financieros la gestión para cubrir los riesgos a los que se expone la entidad en el desarrollo de su operación. La base de la contabilidad de coberturas consiste en reflejar un efecto de “compensación” entre un ítem expuesto a un determinado riesgo y un instrumento de cobertura, el cual puede corresponder, entre otros instrumentos, a un derivado financiero.
Para implementar la contabilidad de coberturas es necesario que la administración cuente con un entendimiento pleno de las estrategias definidas para cubrir riesgos y un análisis claro sobre su efectividad. Este proceso requiere la existencia de una formalización o documentación apropiada que ligue la estrategia de cobertura con su reconocimiento en la contabilidad y con el seguimiento por parte de la Alta Gerencia.
En Colombia se definieron grupos para la implementación de las NIIF, y según el Decreto 3022 de diciembre 27 de 2013, las entidades pertenecientes al Grupo 2 deben aplicar el nuevo marco normativo con corte al 31 de diciembre de 2016. Estas entidades cuentan hoy con una oportunidad ideal para evaluar los procesos relacionados con las tesorerías y las herramientas utilizadas para cubrir riesgos, e ir más allá de verificar los requerimientos normativos para aplicar contabilidad de coberturas teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
· Evaluación de controles relevantes sobre las operaciones con instrumentos financieros desde su constitución hasta su liquidación.
· Monitoreo continuo de la designación de las coberturas contables, así como de los resultados de las estrategias, los riesgos, los resultados en valoración y los cambios asociados a los activos subyacentes, como el tipo de cambio y las materias primas, por parte de la Alta Gerencia.
· Existencia de mecanismos para la medición y gestión de riesgos financieros, como la aplicación de modelos de Valor en Riesgo.
· Establecimiento y cumplimiento de límites de exposición al riesgo que contribuyan a gestionar adecuadamente la constitución de contratos de derivados conforme a la realidad del mercado.
Además de proporcionar un diagnóstico sobre el cumplimiento normativo en la contabilidad de coberturas, este tipo de evaluación también contribuye a identificar puntos de mejora sobre los controles implementados por las entidades y a crear herramientas para una gestión adecuada del riesgo, previniendo así la materialización de pérdidas en la liquidación de instrumentos financieros derivados.
Es posible que la integración de los requerimientos para implementar contabilidad de coberturas y el funcionamiento de las tesorerías demande mayor esfuerzo por parte de la administración, pero el establecimiento de mejores prácticas y el diseño de procesos de tesorería también conlleva grandes beneficios, como fortalecer las herramientas utilizadas en la generación de estrategias y la mitigación de los riesgos a los que se expone la entidad al constituir instrumentos financieros.
Contenido elaborado por: Edisson Forero Romero, Risk Consultant KPMG en Colombia
Sobre KPMG en Colombia
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s