Parentesco o vínculos económicos le restan independencia al contador requerido para actuar como auditor

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(Consejo Técnico de la Contaduría Pública, Concepto 529, 06/12/2017 )

De acuerdo con lo previsto en el artículo 50 de la Ley 43 de 1990, el contador público requerido para actuar como auditor externo, revisor fiscal, interventor de cuentas o arbitro en controversias de orden contable se abstendrá de aceptar tal designación si tiene con alguna de las partes parentesco dentro del cuarto grado de consanguinidad, primero civil, segundo de afinidad o si median vínculos económicos, amistad íntima o enemistad grave, intereses comunes o cualquier otra circunstancia que pueda restarle independencia u objetividad a sus conceptos o actuaciones. El Consejo Técnico de la Contaduría Pública resolvió una consulta sobre la inhabilidad para que siendo revisor fiscal de una sociedad actúe como contador en otra sociedad que pertenece a los mismos socios, sin que funcione como grupo empresarial o realicen consolidación de estados financieros.

 

Se vienen cambios profundos en los informes de los auditores

Nueva normas de auditoría

El informe del auditor externo sobre estados financieros está a punto de sufrir importantes modificaciones. Estos cambios surgen como respuesta a requerimientos de los inversores, quienes esperan que el informe de auditoría les aporte información más relevante para tomar decisiones, así como mayor transparencia en cuanto a las responsabilidades del profesional y los aspectos más salientes de su examen.

Los cambios introducidos por las Normas Internacionales de Auditoría (“NIA”) en esta materia son los más importantes de los últimos años. Estas modificaciones se aplican en casi todos los países que adoptaron las NIA y se espera que entren en vigencia en Argentina para las auditorías llevadas a cabo de acuerdo con normas internacionales sobre estados financieros correspondientes a ejercicios que finalicen a partir del 15 de diciembre de 2018.

El nuevo informe brindará una explicación más amplia de las responsabilidades de la dirección y de los responsables del gobierno de la entidad en relación con los estados financieros auditados. Además incluirá manifestaciones expresas sobre la independencia del auditor y el cumplimiento de los requerimientos de ética que le resulten aplicables, como así también una descripción de sus responsabilidades y de las principales características de su trabajo más detallada que la actual.

El informe también incluirá una descripción precisa de las responsabilidades, tanto de la dirección de la entidad como del auditor, en relación con la aplicación del principio de empresa en funcionamiento.

Cuando exista una incertidumbre material sobre la continuidad de la entidad como empresa en marcha, y tal situación esté adecuadamente revelada en las notas a los estados financieros, el auditor ya no la informará en un “Párrafo de énfasis”, como lo hace actualmente, sino que pasará a describirla en una nueva sección que se titulará: “Incertidumbre material sobre empresa en funcionamiento”, para destacar este tema tan sensible.

Las KAM

En el caso de auditorías de estados financieros de entidades que cotizan públicamente, el cambio más relevante será sin dudas la información de las denominadas “cuestiones clave de la auditoría” (“Key Audit Matters” o “KAM”, por su sigla en inglés).

Las KAM son aquellos aspectos que, a juicio del auditor, han sido de mayor importancia en la auditoría de los estados financieros del ejercicio. A modo de ejemplo, las KAM podrían incluir:

a) áreas de complejidad y juicio significativo de la dirección y la administración de la entidad que han afectado los estados financieros y la auditoría en general;

b) eventos o transacciones que han tenido un efecto significativo en los estados financieros o en la auditoría;

c) estimaciones contables críticas e información relacionada con ellas y

d) cuestiones que han planteado desafíos al auditor en la obtención de evidencias de auditoría apropiadas o en la formación de su opinión.

Algunas encuestas llevadas a cabo en países que adoptaron tempranamente estos cambios en las NIA en materia de informes, como en el Reino Unido, han demostrado que la inclusión de las KAM es altamente valorada por la comunidad de negocios. Esta nueva sección del informe del auditor, que lo torna más informativo y relevante, ayuda a clarificar la percepción del público sobre lo que es una auditoría, a la vez que estimula el diálogo profesional entre la entidad, sus inversores, sus auditores y los reguladores, proporcionando mayor transparencia en las cuestiones abordadas y en los juicios formulados.

Estamos en Argentina frente a un gran desafío profesional que requerirá recorrer una curva de aprendizaje en la que los actores involucrados – auditores, empresas emisoras de estados financieros, organismos de control y usuarios en general – deberán encontrar un sano equilibrio, para que el nuevo informe de auditoría cubra adecuadamente las necesidades y las expectativas de todos.

¿Por qué una auditoría externa agrega valor?

OPINIÓN

PULSO 12/07/2017

Por José Monsalve. El hecho de que la mayoría de los dictámenes sean “opiniones limpias” obedece a que las compañías registran los ajustes exigidos por los auditores y reguladores.

El valor agregado de una auditoría externa es contribuir a la confianza en los estados financieros de uso público (EEFF) de una compañía. La afirmación anterior se sustenta en que agrega objetividad de juicio, es decir, la visión independiente de un tercero, ejercida con imparcialidad y escepticismo profesional, la que busca proveer -además de lo anterior- seguridad razonable respecto de dos temas clave en la medición de resultados de la gestión de una compañía: (1) lo apropiado de las políticas y criterios contables relevantes utilizados en la confección de sus EEFF; (2) la razonabilidad de las estimaciones contables significativas efectuadas por la compañía, por ejemplo, provisiones, vidas útiles, valores justos, deterioro y otras, donde se utiliza juicio y son números blandos y no duros, como el saldo en bancos.

Los protocolos o normas de auditoría aplicables a una auditoría externa de EEFF también consideran evaluar el llevar a cabo procedimientos o pruebas selectivas cuya naturaleza, oportunidad y alcance dependen del juicio profesional del auditor, buscando disponer de evidencia suficiente y apropiada sobre los montos y revelaciones de los EEFF -que no existan errores importantes involuntarios o intencionales-, es decir, que las aseveraciones implícitas contenidas en los mismos sean válidas: existencia, propiedad, valorización, corte, derechos y obligaciones, revelaciones.

Al finalizar su auditoría el auditor dispone de cuatro opciones de dictamen sobre los EEFF tomados en su conjunto: opinión con salvedades; opinión adversa; abstención de opinión, y opinión limpia si está convencido de que la situación financiera, resultados, flujos de caja y revelaciones contenidas en los EEFF a ser usados por accionistas, inversionistas y otros stakeholders están bien representados conforme a IFRS. El hecho de que la mayoría de los dictámenes sean “opiniones limpias” obedece a que las compañías registran los ajustes exigidos por los auditores y, también, a que los reguladores tampoco están aceptando EEFF con desviaciones de los IFRS.

La confianza en miles de EEFF de compañías que operan en un mercado de capitales global -cuya preparación y responsabilidad recae en gerentes generales y directores generalmente desconocidos para los distintos stakeholders y minoritarios que no administran- no sería la misma si estos sólo representaran el mejor leal saber de cada compañía y no existieren auditores externos que suscriban, tanto como empresa auditora como bajo la firma personal de uno de sus socios, su dictamen u opinión sobre la razonabilidad de su contenido; es decir, que arriesguen desde sanciones civiles como multas con impacto en su carrera profesional, reputación y pérdida de clientes en caso de negligencias, hasta sanciones penales de cárcel e incluso de licencia para operar como auditora en caso de llegar a probarse una actuación dolosa. Auditar EEFF nunca ha sido trivial ni carente de responsabilidades.

*El autor es presidente Asociación de Auditores Externos A.G.