Revisores Fiscales en Jaque: Comienza en control interno de las empresas

La liquidación judicial de Navelena le da el primer remezón del año al tema de la corrupción en el sector público, que fue protagonista en 2017. Este es un golpe de año nuevo para los colombianos que aún no se reponen de otros escándalos en el sector privado como los de Interbolsa, Estraval y Camargo Correa, los cuales dejaron miles de damnificados, y entre ellos a los revisores fiscales y a la figura de los auditores externos.

Firmas de auditoría con reconocimiento internacional así como pequeñas y medianas, de origen local, que prestan estos servicios en el país, han sido puestas en entredicho por los organismos de control y vigilancia.

Estas, han recibido sanciones, en muchos casos arbitrariamente y sin tener en cuenta la absoluta responsabilidad de los gobiernos corporativos que, con sus malintencionadas o desacertadas actuaciones, ocultan sus ilícitos propósitos a quienes ejercen al interior las actividades de control como los revisores fiscales y a los funcionarios a cargo del control interno de las organizaciones.

Alexandra Peñuela, Gerente Líder O&G e IFRS de la Firma BDO, asegura en este sentido que la tarea de evitar fraudes es responsabilidad del gobierno corporativo, de la administración y de todos los empleados, por lo que es importante crear una cultura ética encaminada a minimizar el riesgo de fraude.

“Si bien, el revisor fiscal tiene dentro de sus innumerables funciones la de evaluar y realizar recomendaciones sobre el control interno de la entidad y sobre los procedimientos implementados para el cumplimiento legal, la responsabilidad del diseño y el monitoreo del día a día está en cabeza del gobierno corporativo y demás funcionarios de cada entidad”, afirma Peñuela.

Citando a Eric Rodríguez, decano de la facultad de Administración de la Universidad de los Andes, “el problema con la figura de revisor fiscal es que fue creada como una ayuda para los entes de control del Estado que supervisan las empresas, pero también se le han trasladado las funciones de control que deberían ejercer las juntas directivas y la gerencia, y los revisores no pueden hacerlo todo”.

En este sentido, el socio director de la práctica de Auditoría de BDO, Ricardo Díaz, agrega: “las entidades deben implementar estrategias antifraude efectivas para alertar y detectar malos manejos de empleados o contratistas. Dentro de estas estrategias se podrían incluir actividades de prevención, detección proactiva y acciones de investigación de fraude para aquellos que son o se han detectado como sospechosos”.

“Con un gobierno corporativo honesto y transparente, lo idóneo será también establecer un control interno robusto, basado en las mejores prácticas y el monitoreo permanente”, concluye Díaz.

Debido a que el fraude, por lo general se comete acompañado por la manipulación de datos financieros y contables, según la NIA 240 (Normas Internacionales de Auditoría y Aseguramiento de la Información emitidas por el Consejo de Normas Internacionales de Auditoría y Aseguramiento), en sus numerales 5, 6 y 7, los auditores externos realizan pruebas de los comprobantes contables para detectar indicios de manipulación.

Estas pruebas se realizan a través de muestreos estadísticos y no sobre la totalidad de la información, por lo que, a mayor riesgo detectado y evaluado por el auditor externo, mayor debería ser la muestra para probar, pero aun así podrían no detectarse las irregularidades ni el fraude.

Independientemente de que las organizaciones cumplan o no estas recomendaciones, los revisores fiscales siempre estarán en desventaja pues su trabajo, por profesional que sea, siempre tendrá el lastre de las irregularidades y los ilícitos que se fraguan en el interior de las empresas y, que muchas veces pasan “disfrazados” frente a los ojos de los directivos con trucos tan elaborados que son dignos de verdaderos magos.

El problema será aún más crítico para los revisores fiscales si es que los generadores de fraudes, otros actos ilegales e irregularidades provienen de nefastos directivos de la alta dirección en la empresa. Ningún revisor fiscal y ninguna estructura de control interno, por más robusta que sea, tendrá la capacidad de mitigar esos riesgos o de advertirlos. Adicionalmente, el exceso de responsabilidades que pretenden cubrir los órganos de supervisión y vigilancia a través de la revisoría fiscal deben ser revisadas con detenimiento.

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Traslado de hallazgos del proceso auditor a otras autoridades no identifica a los presuntos responsables fiscales

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(Contraloría General de la República, Concepto 210, 10/12/2017 )

Uno de los resultados del proceso auditor son los hallazgos, los cuales son de tipo administrativo, sin perjuicio de los efectos que cada uno tenga, es decir, fiscal, penal, disciplinario o de otra índole. Las características y requisitos de los hallazgos se basan en ser objetivos, factuales, relevantes, claros, precisos y verificables, indicó la Contraloría General de la República. Dentro de los aspectos que se deben validar está la identificación y valoración de responsables y líneas de autoridad. Sin embargo, tratándose de traslados por competencia a la autoridad disciplinaria o penal solo se hace mención de los hechos (o la condición hallada) acompañada del respectivo informe, sin indicar el nombre y datos de identificación personal de los presuntos responsables, en aras de preservar la autonomía de la autoridad competente.

 

Funciones y responsabilidades del contrato de auditoría externa deben quedar documentadas por escrito

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(Consejo Técnico de la Contaduría Pública, Concepto 909, 12/26/2017 )

De acuerdo con lo previsto en el artículo 46 de la Ley 43 de 1990, las funciones y responsabilidades de contratista y contratante dentro del servicio de auditoría externa deben quedar debidamente documentadas por escrito, así como las condiciones bajo las cuales será prestado, indicó el Consejo Técnico de la Contaduría Pública. Las funciones de auditoría externa deben estar alineadas a los efectos de revisión, mientras que las funciones de la administración deben estar enfocadas en la generación de información, así como en la elaboración de reportes generales y particulares. Por lo tanto, para desarrollar las funciones de auditoría deben estar previamente preparados los estados financieros, de acuerdo con los marcos técnicos normativos correspondientes.

 

Código de ética para contadores de IESBA complementa el previsto en la Ley 43 de 1990

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(Consejo Técnico de la Contaduría Pública, Concepto 929, 11/10/2017 )

El Decreto 302 del 2015, emitido por los ministerios de Hacienda y Comercio y reglamentario de la Ley 1314 del 2009, sobre marco técnico normativo para la normas de aseguramiento de la información, establece de manera específica el código de ética para profesionales de la contabilidad emitido por el Consejo de Normas Internacionales de Ética para Contadores (IESBA), el cual es complementario del código de ética que prevé la Ley 43 de 1990. Así lo precisó el Consejo Técnico de la Contaduría Pública, en reciente concepto.

 

Precisan actuación del revisor fiscal en aplicación de normas internacionales de información financiera

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(Supersociedades, Concepto 115-213790, 10/04/2017 )

Sobre el revisor fiscal y las normas internacionales de información financiera vale mencionar que este debe aplicar las pruebas y procedimientos de auditoría requeridos para la obtención de evidencia sobre la razonabilidad de los estados financieros y de transición, pues no se concibe que haya razonabilidad de los saldos finales al 31 de diciembre del 2015 (grupos 1 y 3) y al 31 de diciembre del 2016 (grupo 2) sin la obtención de evidencia sobre los saldos iniciales de apertura (ESFA) y los movimientos del año de transición. Así las cosas, indicó la Superintendencia de Sociedades, el revisor fiscal debe evaluar y determinar la procedencia de abstenerse de emitir opinión, ya que no sería claro preparar información en el periodo de aplicación del marco técnico, sin el previo balance de apertura que, a su vez, es el punto de partida del proceso de convergencia, para dar inicio a una transición y permitir la preparación de información obligatoria.

 

Parentesco o vínculos económicos le restan independencia al contador requerido para actuar como auditor

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(Consejo Técnico de la Contaduría Pública, Concepto 529, 06/12/2017 )

De acuerdo con lo previsto en el artículo 50 de la Ley 43 de 1990, el contador público requerido para actuar como auditor externo, revisor fiscal, interventor de cuentas o arbitro en controversias de orden contable se abstendrá de aceptar tal designación si tiene con alguna de las partes parentesco dentro del cuarto grado de consanguinidad, primero civil, segundo de afinidad o si median vínculos económicos, amistad íntima o enemistad grave, intereses comunes o cualquier otra circunstancia que pueda restarle independencia u objetividad a sus conceptos o actuaciones. El Consejo Técnico de la Contaduría Pública resolvió una consulta sobre la inhabilidad para que siendo revisor fiscal de una sociedad actúe como contador en otra sociedad que pertenece a los mismos socios, sin que funcione como grupo empresarial o realicen consolidación de estados financieros.

 

Se vienen cambios profundos en los informes de los auditores

Nueva normas de auditoría

El informe del auditor externo sobre estados financieros está a punto de sufrir importantes modificaciones. Estos cambios surgen como respuesta a requerimientos de los inversores, quienes esperan que el informe de auditoría les aporte información más relevante para tomar decisiones, así como mayor transparencia en cuanto a las responsabilidades del profesional y los aspectos más salientes de su examen.

Los cambios introducidos por las Normas Internacionales de Auditoría (“NIA”) en esta materia son los más importantes de los últimos años. Estas modificaciones se aplican en casi todos los países que adoptaron las NIA y se espera que entren en vigencia en Argentina para las auditorías llevadas a cabo de acuerdo con normas internacionales sobre estados financieros correspondientes a ejercicios que finalicen a partir del 15 de diciembre de 2018.

El nuevo informe brindará una explicación más amplia de las responsabilidades de la dirección y de los responsables del gobierno de la entidad en relación con los estados financieros auditados. Además incluirá manifestaciones expresas sobre la independencia del auditor y el cumplimiento de los requerimientos de ética que le resulten aplicables, como así también una descripción de sus responsabilidades y de las principales características de su trabajo más detallada que la actual.

El informe también incluirá una descripción precisa de las responsabilidades, tanto de la dirección de la entidad como del auditor, en relación con la aplicación del principio de empresa en funcionamiento.

Cuando exista una incertidumbre material sobre la continuidad de la entidad como empresa en marcha, y tal situación esté adecuadamente revelada en las notas a los estados financieros, el auditor ya no la informará en un “Párrafo de énfasis”, como lo hace actualmente, sino que pasará a describirla en una nueva sección que se titulará: “Incertidumbre material sobre empresa en funcionamiento”, para destacar este tema tan sensible.

Las KAM

En el caso de auditorías de estados financieros de entidades que cotizan públicamente, el cambio más relevante será sin dudas la información de las denominadas “cuestiones clave de la auditoría” (“Key Audit Matters” o “KAM”, por su sigla en inglés).

Las KAM son aquellos aspectos que, a juicio del auditor, han sido de mayor importancia en la auditoría de los estados financieros del ejercicio. A modo de ejemplo, las KAM podrían incluir:

a) áreas de complejidad y juicio significativo de la dirección y la administración de la entidad que han afectado los estados financieros y la auditoría en general;

b) eventos o transacciones que han tenido un efecto significativo en los estados financieros o en la auditoría;

c) estimaciones contables críticas e información relacionada con ellas y

d) cuestiones que han planteado desafíos al auditor en la obtención de evidencias de auditoría apropiadas o en la formación de su opinión.

Algunas encuestas llevadas a cabo en países que adoptaron tempranamente estos cambios en las NIA en materia de informes, como en el Reino Unido, han demostrado que la inclusión de las KAM es altamente valorada por la comunidad de negocios. Esta nueva sección del informe del auditor, que lo torna más informativo y relevante, ayuda a clarificar la percepción del público sobre lo que es una auditoría, a la vez que estimula el diálogo profesional entre la entidad, sus inversores, sus auditores y los reguladores, proporcionando mayor transparencia en las cuestiones abordadas y en los juicios formulados.

Estamos en Argentina frente a un gran desafío profesional que requerirá recorrer una curva de aprendizaje en la que los actores involucrados – auditores, empresas emisoras de estados financieros, organismos de control y usuarios en general – deberán encontrar un sano equilibrio, para que el nuevo informe de auditoría cubra adecuadamente las necesidades y las expectativas de todos.